
Micro y macrogestión: guía completa para jefes de equipo
6 de diciembre de 2022
14 de diciembre de 2024
El 56% de los empleados estadounidenses dejan su trabajo por culpa de su jefe*. Sabiendo esto, trabajar tu estilo de gestión parece fundamental, ¿verdad? A nadie le gusta ser controlado, ya sea en nuestra vida personal o profesional. Aunque dar más autonomía y empoderar a tu equipo son los caminos a seguir, requieren equilibrio. Aprender más sobre la gestión micro vs. macro nos ayuda a entender mejor estos dos métodos de supervisión opuestos.
¿Cuál es la diferencia entre micro y macro liderazgo? ¿Cuáles son los pros y los contras de cada una de estas estrategias de gestión? ¿Cómo puedes encontrar el equilibrio adecuado para dirigir con éxito a tu personal? A medida que los modelos de trabajo se hacen más flexibles y se centran más en las personas, las prácticas de liderazgo también tienen que evolucionar y adaptarse a las tendencias del futuro del trabajo.
Micro y macrogestión: definiciones
¿Qué es la microgestión?
¿Pide a tus empleados que estén informados de cada acción que realizan? ¿Necesitas validar cada paso de cada operación en la que trabaja tu equipo? ¿Pasas más tiempo supervisando a tu personal que centrándote en el panorama general y buscando soluciones para alcanzar los objetivos? Los microgestores no pueden evitar controlar en exceso lo que hacen sus colaboradores.
Este liderazgo "en helicóptero" puede ser útil a veces para proyectos a corto plazo o difíciles que requieren una estructura directa. Pero, como destacamos en nuestros artículos sobre el agotamiento de los empleados y la cultura laboral tóxica, la microgestión es un estilo de liderazgo que no beneficia ni a los trabajadores ni a las empresas. A la larga, contribuye más a los efectos negativos que a los positivos. Quédate con nosotros: en los párrafos siguientes trataremos los beneficios y los inconvenientes de la microgestión.
¿Qué es la macrogestión?
Los macrodirectivos adoptan un estilo diferente que tiende a ser lo contrario de la microgestión. Empoderan a los miembros de su equipo compartiendo con ellos el objetivo a alcanzar, pero dejándoles que descubran la forma más acertada de lograrlo. El objetivo de los macrolíderes es apoyar a sus colaboradores sin controlar cada detalle de su trabajo. La macrodirección es un liderazgo basado en la confianza y la autonomía. Se centra más en el resultado que en los pasos intermedios.
En cuanto a las mejores prácticas de gestión, un enfoque más flexible se ajusta mejor a las expectativas de los empleados de hoy en día. Como en el caso de la microgestión, también hablaremos de las ventajas e inconvenientes de este tipo de liderazgo. Pero sí, al saber que las tendencias futuras del trabajo se basan en una mayor flexibilidad y en centrarse en el empleado, la macrosupervisión forma parte sin duda de las formas modernas de trabajar.
👉 ¡Lee nuestro artículo sobre cómo liderar con éxito en un entorno de trabajo híbrido!
Ventajas e inconvenientes de la microgestión frente a la macrogestión: el impacto de estos dos estilos de gestión en los empleados
¿Cuáles son los pros y los contras de la microgestión?
La microgestión no aporta muchos aspectos positivos a los trabajadores y, por tanto, a una organización. Más bien al contrario. Este estilo de liderazgo impide que las personas prosperen y desarrollen su conjunto de habilidades. Los miembros de su equipo no aprovechan todo su potencial y empiezan a trabajar en modo automático. Aunque el éxito sin fracaso es un mito, la microgestión no deja espacio para probar nuevos conceptos o cometer errores.
Sin embargo, conocer las necesidades de su plantilla es fundamental. Aunque la mayoría de los empleados estén a favor de la macrogestión, algunos se sienten tranquilos consultando a su supervisor antes de tomar medidas. Pero, de nuevo, como líder, controlar en exceso cada detalle no es la mejor forma de ayudarles a crecer personal y profesionalmente.
💡 Más información sobre los efectos psicológicos de la microgestión.
¿Cuáles son las ventajas y los inconvenientes de un estilo de macrogestión?
La macrogestión beneficia a las personas y, en consecuencia, a la empresa de muchas maneras. Los directivos pueden centrarse en el panorama general en lugar de perder el tiempo supervisando en exceso a los miembros de su equipo. Los empleados pueden sacar el máximo partido de sus habilidades, pensar con originalidad y gestionar sus tareas y horarios en función de sus necesidades. No sólo fomenta la confianza en el lugar de trabajo, sino que también les proporciona la autonomía que piden. Además, los macrojefes ayudan a impulsar y motivar a los trabajadores permitiéndoles retarse a sí mismos y mantener viva la pasión por su función.
Sin embargo, este estilo de liderazgo debe ser equilibrado, ya que los empleados no deben sentirse solos. Los supervisores tienen que tener claros los siguientes objetivos para evitar que el equipo se sienta perdido. Tienen que asegurarse de que todo el mundo conoce su papel y sus responsabilidades. Una vez más, la clave está en apoyar a los trabajadores, animarles a encontrar soluciones por sí mismos y dejarles fracasar sin controlarles en exceso.
💜 ¡Descubre los pros y los contras del empoderamiento de los empleados!
La diferencia entre micro y macro liderazgo: comparación de ambos estilos de liderazgo con ejemplos concretos
Ahora que conoce mejor los pros y los contras de estos dos tipos de gestión. Veamos cómo son en la práctica la microgestión y el macroliderazgo.
Un estilo de liderazgo equilibrado: la clave para gestionar con éxito equipos híbridos
La microgestión no satisface las expectativas de los trabajadores en materia de gestión
Para entender mejor lo que la gente espera de su jefe, le recomendamos que lea nuestro artículo sobre las expectativas de los empleados. Como se destaca en ese post, los trabajadores buscan desarrollo profesional (reciclaje, mejora de las competencias y crecimiento profesional), autonomía, flexibilidad, propósito, transparencia y responsabilidad.
Por desgracia, los microgestores aportan muy poco (o incluso lo contrario) de estos aspectos clave, lo que repercute negativamente en la satisfacción y la moral de los empleados. A menos que a los miembros de tu equipo les guste que les microdirijan, lo que no suele ser el caso, este estilo de gestión suele conducir a dos caminos. O bien la gente abandona. O se quedan, pero su salud mental se ve muy afectada, lo que provoca un bajo rendimiento y, a menudo, agotamiento.
La microgestión es el enfoque equivocado si se quiere crear un entorno de trabajo positivo, fomentar el protagonismo de los empleados y mejorar su felicidad.

La macrogestión debe ajustarse al perfil de tu equipo
¿Quieres animar a tus empleados a crecer y desafiar sus capacidades? ¿Te gusta conocer los puntos de vista de tus compañeros y saber que la próxima gran idea podría surgir de las mentes creativas de tu equipo? ¿Buscas métodos para fomentar el compromiso y la productividad? Entonces la macrogestión es su mejor baza. Sin embargo, para que cualquier estrategia tenga éxito, primero debe determinar lo que su personal espera de usted.
Como ya se ha dicho, algunas personas necesitan estructura para rendir bien. En ese caso, el objetivo es apoyarles sin microgestionarles. Compartir opiniones constructivas con tus empleados es clave para hacerles crecer, pero también es crucial hacerlo a la inversa. Pregunta a los miembros de tu equipo cómo puedes ayudarles mejor y qué necesitan de tí para prosperar.
El equilibrio ideal consiste en dar a las personas la autonomía que requieren y, al mismo tiempo, estar presente sin controlar en exceso. No hay ningún truco mágico, pero la información del párrafo siguiente puede ayudarte.

Los ingredientes clave de un liderazgo de éxito son la comunicación, la organización y la orientación al empleado.
Los macrodirigentes deben centrarse en tres aspectos fundamentales para sacar el máximo partido:
- Deben adoptar una estrategia de comunicación transparente y directa.
- Deben tener una organización impecable para permitir una colaboración más fluida entre sus trabajadores.
- Siempre deben dar prioridad a un enfoque centrado en el empleado.
Esta última recomendación es crucial. Cada empresa es única y cada persona tiene necesidades distintas. Entender qué esperan los miembros de tu equipo en materia de gestión y qué prácticas pueden ayudarles a prosperar es esencial para ser un gran líder. Puedes hablar de ello en sesiones individuales o a través de distintos medios, como formularios de opinión o cuestionarios de satisfacción de los empleados.
Saber cómo apoyar a tus compañeros de trabajo es aún más crítico si se encuentra entre las muchas empresas que han adoptado el trabajo híbrido en los últimos años. Gestionar empleados remotos puede ser un reto. Por un lado, puede aumentar rápidamente los comportamientos de microgestión. Por otro, los equipos macrogestionados pueden sentirse desconectados y aislados si su supervisor no fomenta la colaboración.

La diferencia entre micro y macro liderazgo es bastante amplia. Aun así, aunque un enfoque macro es más adecuado para los empleados, debe ser equilibrado. Ahora que puedes comparar todos los pros y los contras de la microgestión frente a la macrogestión, estás totalmente equipado para mejorar tu estilo de gestión. No existe una solución única para todos. El objetivo es satisfacer las necesidades de los miembros de tu equipo para que prosperen.
La flexibilidad y la experiencia de los empleados son la clave de un entorno de trabajo positivo y satisfactorio. Solicita una demostración gratuita de la aplicación deskbird para descubrir cómo podemos ayudarle a gestionar un lugar de trabajo híbrido de forma eficaz y dar autonomía a tu personal.
*Según la Encuesta 2022 sobre la Gran Dimisión realizada por FlexJob